CUAUTLA, MÉXICO – El asesinato con arma blanca de Claudia Tacoronte Aguilera, una estudiante española de 21 años, ha provocado una profunda indignación social y civil. El suceso ha desencadenado medidas de emergencia en los canales académicos e institucionales entre España y México. La joven, alumna de la Universidad de Granada (UGR), llevaba apenas tres semanas en territorio mexicano cursando un intercambio de la carrera de Educación Infantil en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
El crimen se perpetró la noche del sábado en el municipio de Cuautla, Morelos, en el marco de la Fiesta Nacional de la Planta Medicinal. Según reportes de testigos presenciales y grabaciones captadas por cámaras de seguridad de la zona, la víctima fue atacada cerca de la Casa de la Cultura local. Aunque las primeras pesquisas de la Fiscalía del Estado de Morelos consideraron un presunto intento de robo como móvil inicial, el fiscal estatal Fernando Blumenkron confirmó que el expediente se tramita rigurosamente bajo el protocolo de feminicidio. El atacante, un hombre con sudadera blanca y mochila negra, logró darse a la fuga tras el asalto y permanece prófugo.
La respuesta institucional en la nación europea ha sido inmediata. El Vicerrectorado de Internacionalización de la Universidad de Granada ordenó la cancelación definitiva de sus programas de movilidad estudiantil con la UAEM y suspendió el traslado programado de tres alumnos previstos para el próximo semestre. Adicionalmente, el rector de la UGR, Pedro Mercado, externó su enérgica repulsa institucional, al tiempo que se activaron protocolos consulares de asistencia psicológica y logística para la veintena de universitarios españoles distribuidos en distintas regiones de México.
La tragedia vuelve a colocar en el centro del debate la crisis de seguridad estudiantil en Morelos, entidad que ostenta una de las tasas de homicidios contra mujeres más elevadas de México. Con la muerte de Tacoronte Aguilera, suman ya cuatro las alumnas vinculadas a la UAEM asesinadas en el transcurso de este año.
A través de plataformas digitales, Lara Tacoronte, hermana menor de la víctima, difundió un desgarrador pronunciamiento cuestionando la normalización de la violencia estructural de género y denunciando el calvario que enfrentan los familiares en los procesos de repatriación. Por su parte, la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal emitió una enérgica condena, solidarizándose con las comunidades universitarias que mantienen paros y protestas en demanda de justicia expedita.
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