Santos venció 3-0 a Cruzeiro en la fecha final para conseguir el objetivo de asegurar la categoría en el Brasileirão.
Cuando el Peixe parecía condenado al descenso, Neymar Jr. se puso al hombro al equipo de sus amores para lograr la permanencia en una histórica remontada y la clasificación a la Copa Sudamericana después de 3 años.
