Uno era un outfielder poderoso, con físico imponente y una habilidad ofensiva que lo convirtió en pieza clave de una era dorada en Pittsburgh, destacando tanto con el bate como con su defensa.
El otro es considerado uno de los jugadores más completos y trabajadores de todos los tiempos, famoso por su estilo agresivo, su durabilidad y su capacidad de estar siempre en base.
