SANTO DOMINGO.– El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) informó sobre el retiro de bicarbonato y diversas especias comercializadas en colmados y establecimientos informales que no contaban con el debido registro sanitario, una medida que busca proteger la salud de los consumidores y evitar riesgos derivados del consumo de productos sin control de calidad.
La institución explicó que durante los operativos de inspección realizados en distintos puntos del país se detectaron productos distribuidos de manera irregular, sin etiquetado adecuado y sin la certificación exigida por las autoridades de salud. Entre los artículos retirados figuran bicarbonato de sodio y condimentos de uso frecuente en los hogares dominicanos.

Según las autoridades, muchos de estos productos eran vendidos a granel o empacados de forma artesanal, sin especificar fecha de vencimiento, origen ni condiciones de conservación. Esta situación representa una amenaza para la salud pública, ya que el consumidor desconoce si el contenido cumple con los estándares mínimos para su consumo seguro.
Pro Consumidor reiteró que los comerciantes tienen la responsabilidad de garantizar que los productos que ofrecen al público cumplan con las normativas vigentes, al tiempo que exhortó a la población a verificar siempre las condiciones de los alimentos y productos antes de adquirirlos.
La pregunta que surge ante esta situación es: ¿están realmente los colmados y pequeños comercios cumpliendo con las normas sanitarias necesarias para proteger la salud de sus clientes, o aún persiste una gran falta de supervisión en el mercado informal?
La entidad aseguró que continuará intensificando los operativos de fiscalización y advirtió que aplicará sanciones a los negocios que reincidan en la venta de productos irregulares. Además, hizo un llamado a los ciudadanos para denunciar cualquier anomalía que ponga en riesgo su bienestar como consumidores.
Especialistas consideran que este tipo de acciones son fundamentales para fortalecer la confianza en el comercio local y garantizar una alimentación más segura. La vigilancia constante y la educación del consumidor se mantienen como piezas clave para evitar que productos no aptos lleguen a la mesa de las familias dominicanas.
By. Estefanía Moronta

