La temporada de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) ha encendido las alarmas en los campamentos de varias organizaciones debido a una devastadora ola de lesiones que está afectando directamente a los lanzadores, una situación que amenaza con transformar de manera radical el panorama competitivo rumbo a la postemporada.
Equipos considerados firmes candidatos al título, como los Dodgers de Los Ángeles, Astros de Houston, Cachorros de Chicago y Azulejos de Toronto, ya han comenzado a perder piezas de alto calibre en sus respectivas rotaciones abridoras y cuerpos de relevistas.
Este preocupante escenario pone a prueba la capacidad de resistencia de los cuerpos técnicos, obligando a las gerencias generales a buscar soluciones de emergencia en sus sistemas de ligas menores o en el mercado de cambios.

