El tribunal reanuda este viernes 2 de octubre, a partir de las 9:00 de la mañana, el esperado juicio de fondo contra los empresarios Antonio Espaillat y Maribel Espaillat por el colapso del techo de la emblemática discoteca Jet Set Club. El proceso penal busca determinar las responsabilidades jurídicas e indemnizaciones correspondientes tras el desplome de la estructura superior del establecimiento comercial, un incidente de gran magnitud que dejó a varias personas heridas y provocó severos daños materiales en la infraestructura del local.
La audiencia de hoy está marcada como un punto de inflexión en el expediente judicial debido al inicio formal del desfile de testigos y peritos técnicos citados por el Ministerio Público. Ambas partes procesales presentarán sus alegatos iniciales y procederán con la incorporación de las evidencias materiales recabadas por los investigadores en la escena, con las cuales se pretende esclarecer si existió negligencia o falta de mantenimiento preventivo en los soportes del techado del centro de diversión.
Este mediático juicio contra Antonio Espaillat pone en evidencia la urgente necesidad de endurecer las normativas de supervisión arquitectónica en las edificaciones destinadas al entretenimiento de asistencia masiva en el Distrito Nacional. Ingenieros civiles y especialistas en infraestructura recomiendan a los ayuntamientos y ministerios correspondientes realizar auditorías estructurales obligatorias y exhaustivas en locales antiguos, prestando especial atención a las remodelaciones internas que alteran la carga original de los techos y vigas.
Por su parte, los expertos en gestión de riesgos instan a los dueños de negocios de entretenimiento nocturno a no escatimar en las inspecciones de seguridad independientes y a mantener actualizadas las licencias de operación de los cuerpos de bomberos. Garantizar que los sistemas de techado, las instalaciones de sonido y las luces cumplan con los estándares internacionales es la única vía efectiva para proteger la integridad física de los clientes, evitar tragedias y eludir costosas demandas legales en los tribunales del país.
por: Estefania Moronta

