Con una construcción impecable, combates que son verdaderas joyias y dos finales memorables, Wrestlemania 39 recuperó la esencia del magno evento, combinando a los mejores talentos del roster con historias coherentes que se disfrutaban semana con semana.
Además de estar aderezado por un ambiente inmejorable en Hollywood, una hermosa escenografía y un tema épico como "Less than Zero". Cada año que pasa envejece mejor este evento por su gran calidad.
