El empresario colombiano Alex Saab, ampliamente señalado por la justicia estadounidense como un operador financiero clave del depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro, se declaró oficialmente culpable de conspiración para cometer lavado de dinero. El dictamen se formalizó este martes 15 de septiembre de 2026 ante la jueza federal Kathleen M. Williams en una corte del Distrito Sur de Florida. Como parte del acuerdo vinculante alcanzado con la Fiscalía, Saab aceptó el decomiso de 195 millones de dólares en activos obtenidos de manera ilícita y se comprometió a cooperar de forma activa con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
La acusación formal detalla que el empresario, de 54 años de edad, lideró una sofisticada red de corrupción internacional entre 2015 y 2019. El esquema criminal consistía en el pago de sobornos a altos funcionarios gubernamentales para adjudicarse contratos estatales sobrevalorados vinculados al Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa de asistencia alimentaria subsidiada en Venezuela. De acuerdo con las indagatorias de las agencias de seguridad estadounidenses, los fondos desviados del bienestar público y de operaciones petroleras eran posteriormente canalizados y ocultados a través de cuentas bancarias y empresas fachada en territorio norteamericano, violando los regímenes de sanciones vigentes.
Implicaciones de la cooperación y panorama de los involucrados
La aceptación de cargos por parte de Saab anula de forma definitiva el juicio con jurado que los tribunales de Miami tenían calendarizado para el mes de noviembre. El delito imputado conlleva una pena máxima de hasta 20 años de prisión en el sistema federal. No obstante, el documento de la Fiscalía contempla la recomendación de una condena reducida —en el umbral mínimo establecido por la ley— a condición de que las delaciones e información provistas por el acusado resulten sustanciales para el avance de causas conexas dirigidas contra otros cuatro coacusados cuyas identidades permanecen bajo reserva.
Este acontecimiento marca un cambio drástico respecto a la situación jurídica previa de Saab, quien había sido extraditado inicialmente a Florida en 2021 y posteriormente liberado en diciembre de 2023 tras un intercambio de prisioneros concedido por la administración de Joe Biden. Su retorno definitivo a las dependencias judiciales de EE. UU. se materializó en mayo de este año tras ser arrestado y deportado por orden del gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, en el marco de la reconfiguración política ocurrida tras el derrocamiento de Maduro. Por su parte, el expresidente Nicolás Maduro se encuentra actualmente recluido sin derecho a fianza en una prisión de Brooklyn, Nueva York, a la espera de su propio juicio por cargos federales de narcotráfico agendado para el 1 de junio de 2026.
Por; Estefania Moronta

