SANTO DOMINGO NORTE – Siendo las 9:50 p.m. de este 31 de diciembre de 2025, mientras el país debería estar iluminado por la alegría del Año Nuevo, los sectores de Sabana Perdida se han convertido en un escenario de resistencia y creatividad ante un apagón masivo que se niega a dar tregua.

En el sector La Javilla, la escena parece sacada de otra época. Ante la falta de energía eléctrica, el peluquero local se niega a dejar a sus clientes "a medio talle". Con una lámpara de gas encendida, aprovechando la última carga de su "abejón" y con el apoyo de los clientes que sostienen sus celulares con el foco encendido, el barbero lucha contra el tiempo para terminar los cortes de quienes esperan recibir el 2026 con buena apariencia, a pesar de la penumbra.
Dándole humo a la oscuridad en El Manguito
A pocos metros de allí, en El Manguito, el espíritu dominicano se impone a la crisis. Un grupo de residentes, cansados de esperar por una luz que no llega, ha decidido "darle humo" a la situación. Al ritmo de música a batería y con focos en mano, varias personas improvisaron un baile en plena calle, iluminándose unos a otros para no dejar morir la tradición de la última noche del año.
Un municipio bajo la sombra de EDEESTE
Mientras en otros lugares los arbolitos brillan, en Los Cerros, el 2 de Enero y sectores aledaños, el único brillo es el de las pantallas de los celulares que empiezan a quedarse sin batería. La indignación crece por minuto, ya que la falta de energía ha entorpecido la preparación de las cenas y ha dejado a miles de niños con la ilusión apagada al no poder ver sus hogares decorados.
"Es increíble que a las 10:10 de la noche estemos alumbrándonos con el foco del celular para poder terminar de cocinar o para recortarnos. Sabana Perdida no se merece este maltrato en un 31 de diciembre", comentó un vecino de la zona.
El llamado final
Los comunitarios reiteran el llamado urgente a EDEESTE. La paciencia se agota en Santo Domingo Norte. Los residentes exigen que se restablezca el servicio de inmediato para que, al menos en las primeras horas del nuevo año, la luz regrese a sus hogares y los "arbolitos" finalmente puedan encenderse.