Todo apunta a que su salida será en fase de grupos. Y dejó claro que si su selección llega a la final, intentará viajar solo para apoyar desde las gradas.
Detroit no quiere riesgos. Después de ganar su caso de arbitraje y convertirse en el lanzador mejor pagado bajo ese sistema, los Tigers lo cuidan como oro.
Un solo juego. Impacto total. Y de vuelta a casa para preparar una temporada donde Detroit quiere competir en serio.
