El Arsenal Football Club ha vuelto a la cima del fútbol inglés al proclamarse campeón de la Premier League tras 22 largos años de espera, logrando una gesta histórica de la mano del estratega español Mikel Arteta, quien completó un exitoso y paciente proceso de reconstrucción institucional.
Arteta asumió en su momento las riendas de un vestuario sumido en la apatía y carente de competitividad, viéndose obligado a reestructurar el proyecto desde sus cimientos. Aunque el camino hacia la gloria fue extenso, el técnico fue dando pasos firmes hasta devolverle la grandeza a los Gunners. El equipo quizás no firmó la campaña más brillante visualmente en comparación con años anteriores, pero logró el objetivo más complejo: sembrar una mentalidad ganadora en un plantel que había olvidado lo que significaba levantar un título de esta magnitud.
El campeonato también representa una redención para el propio entrenador, quien paradójicamente enfrentó fuertes críticas en el pasado cuando su equipo practicaba un juego brillante pero no materializaba los resultados.
Fuente: Juan Peña

