Comerciantes de diversos mercados minoristas han manifestado su profunda preocupación ante la creciente escasez de pollo, un producto indispensable para las celebraciones de fin de año. Los vendedores reportan que el suministro desde las granjas ha caído drásticamente en las últimas semanas, afectando la disponibilidad inmediata. Esta situación ha generado incertidumbre entre los consumidores, quienes temen no poder adquirir el ave para sus cenas tradicionales.
Impacto en los precios al consumidor
El desabastecimiento ha provocado un incremento inmediato en los precios por libra, superando los márgenes habituales de esta temporada decembrina. Los comerciantes explican que el costo desde los distribuidores mayoristas ha subido, obligándolos a ajustar sus etiquetas para evitar pérdidas económicas. Muchos clientes han expresado su malestar al encontrar precios que duplican los registros de meses anteriores.
Causas del desabastecimiento regional
Expertos del sector avícola señalan que el alza en los costos de los insumos importados, como el maíz y la soja, ha limitado la producción nacional. A esto se suman problemas logísticos y climáticos que han retrasado el ciclo de engorde de las aves en las principales provincias productoras. La combinación de estos factores ha creado un cuello de botella que impide satisfacer la alta demanda navideña.
Medidas de contingencia del sector
Ante la crisis, algunas asociaciones de comerciantes están solicitando al Gobierno la apertura temporal de importaciones para estabilizar el mercado interno antes del 24 de diciembre. Buscan que se eliminen ciertos aranceles de forma excepcional para facilitar la llegada de pollo congelado desde mercados extranjeros. Esta medida pretende evitar un desabastecimiento total que arruine las festividades de miles de familias.
Expectativas para el cierre de año
A pesar de las alertas, las autoridades agropecuarias mantienen que existen reservas suficientes para cubrir los días más críticos de la temporada. Sin embargo, los carniceros en los mercados locales no comparten este optimismo y advierten que, si no se normaliza el flujo, habrá estantes vacíos. La población permanece atenta a las fluctuaciones de precios mientras intenta asegurar sus compras con antelación.



