Las autoridades dominicanas han destapado una red de corrupción que operaba mediante la realización de procedimientos quirúrgicos injustificados a pacientes afiliados al Seguro Nacional de Salud (SeNaSa). Según las investigaciones preliminares, diversos centros médicos y especialistas estarían involucrados en la colocación innecesaria de dispositivos cardíacos conocidos como stents. Este esquema fraudulento buscaba inflar las facturaciones médicas para obtener beneficios económicos ilícitos de los fondos públicos.
Un patrón de estafa quirúrgica
El Ministerio Público detalló que el fraude no solo consistía en la sobrefacturación, sino en la alteración radical de los perfiles clínicos de los pacientes evaluados. Se detectó que personas con condiciones estables eran diagnosticadas falsamente con obstrucciones arteriales severas para justificar las intervenciones de alta complejidad. Esta práctica puso en riesgo la vida de cientos de ciudadanos que fueron sometidos a cirugías invasivas sin una necesidad real de salud.
Impacto financiero en el sistema
El director del SeNaSa confirmó que el perjuicio económico estimado supera los cientos de millones de pesos durante el último año fiscal. La auditoría interna reveló que los gastos por concepto de cardiología intervencionista se dispararon de forma sospechosa en centros específicos de la capital. Ante esta situación, se han suspendido los pagos pendientes a las clínicas bajo investigación hasta que concluyan las pesquisas judiciales pertinentes.
Consecuencias legales para los implicados
Las autoridades han anunciado que solicitarán medidas de coerción contra los administradores de los centros de salud y los médicos cardiólogos identificados. Los delitos que se les imputan incluyen asociación de malhechores, estafa contra el Estado dominicano y graves violaciones a la ética profesional. Se espera que en las próximas horas se realicen nuevos allanamientos para recolectar más pruebas sobre este caso que ha conmocionado al país.
El Colegio Médico Dominicano ha expresado su preocupación, asegurando que colaborará con la justicia para limpiar la imagen de la clase profesional. Por su parte, los familiares de los pacientes afectados han anunciado la creación de un bloque para interponer demandas civiles por daños y perjuicios. Este escándalo marca un hito en la lucha contra la corrupción sanitaria, exigiendo una reforma urgente en los controles de auditoría médica nacional.
