Santo Domingo, R.D. El continuo aumento de los precios de los productos de la canasta básica familiar se ha convertido en una de las principales preocupaciones para los hogares dominicanos en la antesala de las fiestas navideñas de 2025. Según datos recientes del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), el costo promedio nacional de la canasta familiar experimentó un aumento de RD$1,113.78 solo entre enero y septiembre de 2025, pasando de RD$46,420.68 a RD$47,534.46, lo que representa un crecimiento del 2.4% en ese período. Esta tendencia inflacionaria, especialmente marcada en el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas, genera alarma entre los consumidores que se preparan para las tradicionales cenas de Nochebuena y Año Nuevo.

La inflación mensual de noviembre de 2025 se situó en 0.71%, impulsada principalmente por el encarecimiento de los alimentos, que explicaron el 71.53% de la variación total del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes. Productos esenciales para el consumo diario, como el plátano, diversas frutas y vegetales, han registrado subidas significativas, obligando a las amas de casa a buscar alternativas más económicas o a reducir la cantidad de alimentos a adquirir. Esta situación se agrava al considerar que la cena navideña tradicional puede implicar un gasto mínimo de entre RD$6,500 y RD$8,000, según estimaciones de comerciantes y consumidores en mercados locales.
Disparidad entre el costo de vida y los ingresos de los trabajadores sigue siendo un punto crítico. Líderes de opinión y figuras políticas han señalado que el problema principal radica en el bajo poder adquisitivo de los salarios frente al costo de la canasta básica, lo que lleva a muchas familias a enfrentar dificultades para cubrir sus necesidades alimenticias diarias, incluso viéndose obligadas a omitir comidas. Aunque el gobierno ha anunciado medidas como la entrega del Bono Navideño de RD$1,500 a 2.5 millones de dominicanos, persisten las dudas sobre si estos paliativos nos serán suficientes para mitigar el impacto del encarecimiento de los productos durante el período festivo.
Ante este panorama, los consumidores expresan su preocupación por la accesibilidad a los productos y el impacto en sus presupuestos familiares, temiendo que los precios continúen elevándose en los días previos a la Navidad. Observadores económicos y autoridades del Banco Central mantienen un monitoreo constante de la situación, mientras la población se ajusta a una realidad económica que hace que la planificación de las celebraciones navideñas requiera de un manejo más cuidadoso y austero de las finanzas personales.