La búsqueda del primer cuadrangular de la temporada para Fernando Tatis Jr. se ha convertido en una prueba de fuego para su paciencia, luego de que un estacazo que parecía destinado a las gradas fuera sentenciado por la geografía del estadio.
El dominicano no pudo ocultar su asombro y frustración en el dugout tras conectar un sólido batazo de 395 pies que, en casi cualquier otro escenario, habría significado su primer vuelacercas del 2026. La pelota, que recorrió una distancia considerable con una potencia impresionante, terminó muriendo dramáticamente contra la pared, dejando a "El Niño" con las manos vacías y una expresión de incredulidad que captaron todas las cámaras.
Este episodio es el reflejo fiel del inicio de campaña que está viviendo la estrella de los Padres: una mezcla de buen contacto y una suerte esquiva que empieza a pesar en lo mental.
Fuente: Juan Peña

