Los precios del petróleo volvieron a registrar un incremento en los mercados internacionales, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, pese a la extensión de la tregua entre Estados Unidos e Irán. La medida, lejos de estabilizar los mercados, no ha logrado contrarrestar el impacto del prolongado bloqueo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas clave para el transporte de crudo a nivel mundial.
El comportamiento del mercado refleja la preocupación de los inversionistas ante la falta de garantías sobre el flujo continuo de petróleo. La situación en el estrecho sigue siendo un punto crítico, lo que mantiene la presión sobre los precios y genera volatilidad en el sector energético.

En ese escenario, el barril de Brent del mar del Norte, referencia global, subió un 3,48%, alcanzando los 101,91 dólares. Este incremento marca la primera vez en más de dos semanas que el crudo supera la barrera de los 100 dólares, evidenciando el impacto de las tensiones en la oferta.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, también registró un alza de 3,67%, situándose en 92,96 dólares para entrega en el mismo período, consolidando una tendencia alcista en los principales indicadores.
Analistas sostienen que, aunque la tregua representa un paso hacia la reducción de tensiones, no resulta suficiente para disipar los temores del mercado. La persistencia de restricciones en una vía estratégica como el estrecho de Ormuz continúa siendo un factor determinante en el comportamiento del petróleo.
El panorama apunta a que los precios del crudo seguirán sujetos a la evolución del escenario internacional. Mientras no se logre una solución definitiva, la incertidumbre continuará influyendo en los mercados, con posibles repercusiones en la economía global y en el costo de vida de los consumidores.
By. Estefanía Moronta

